
Acabo de llegar de ver Shrek 4. Hace tanto tiempo que no voy al cine (concretamente 7 meses) que ya ni me acordaba de dónde estaba el cine aquí en Blanes. Aunque creo que ya sé por qué iba poco… Después del palo que me han metido por la entrada y unas palomitas y una bebida, entiendo el por qué la sala estaba casi vacía, con 3 parejitas cogiditos y dándose besos antes de que empezara la peli. Sí, y allí estaba yo, solo y con mi fanta de naranja. Aunque más tarde, han llegado un grupo de macarrillas, que me ha echo pensar en que incluso los más malotes, o que hacen ver que son malotes, en el fondo, ni que sea mucho en el fondo, tienen corazón. Aunque tampoco descarto que ahora se hayan ido de marcha…
Lo primero que os tengo que decir, es que vayáis a verla, porqué es muy pero que muy entretenida, y tiene un par de puntos de esos que se te escapa la lagrimilla de tanto reír. Evidentemente, no os voy a contar nada del argumento, que sino la cosa no tiene gracia, pero si que os voy a decir que sales de la sala pensando que los 7,20€ que ha costado la entrada, han sido bien invertidos. La película sigue el tono de las otras películas, a modo de parodia de los cuentos populares y de hadas, y además introduciendolos en la trama de la película.
Ahora, sí que tengo seguro que dentro de poco volveré a pisar el cine, para ver Toy Story 3, ya sea solo o acompañado, pero con una fanta de naranja… ¡Que me llevaré de mi casa!